Octubre es el Mes de la Concienciación sobre el Cáncer de Mama, un recordatorio oportuno para hacer de la salud mamaria parte de su autocuidado habitual.
El cáncer de mama es uno de los tipos de cáncer más frecuentes entre las mujeres en todo el mundo. En 2024, se estima que 2,4 millones de mujeres fueron diagnosticadas a nivel mundial, lo que lo convirtió en el cáncer más común entre las mujeres de 164 países.1 Aunque la concienciación no puede prevenir todos los casos, reconocer un cambio inusual y buscar asesoramiento médico rápidamente puede favorecer un diagnóstico temprano.
La conciencia sobre las mamas significa estar familiarizada con el aspecto y la sensación habituales de sus mamas y la zona de las axilas. No sustituye las mamografías, los controles médicos ni el asesoramiento de su médico. En cambio, le ayuda a detectar un cambio nuevo, inusual o persistente y a dar el siguiente paso sin demora.
¿Qué es la conciencia sobre las mamas?
La conciencia sobre las mamas puede formar parte de la vida cotidiana. Puede notar cambios al vestirse, ducharse, aplicarse crema corporal o mirarse en el espejo.
El objetivo es familiarizarse con sus mamas a lo largo del tiempo. Su aspecto y sensación pueden cambiar durante el ciclo menstrual, el embarazo, la lactancia, la menopausia, así como con cambios de peso o medicación. Lo importante es notar algo que le resulte inusual.2
Una forma sencilla de revisarse
Mírese en un espejo con los brazos relajados a los lados del cuerpo; después, levántelos y vuelva a mirarse. Observe si hay cambios nuevos en el tamaño, la forma, la piel o el aspecto del pezón de cualquiera de las mamas.[2]
A continuación, palpe cada mama y la zona de la axila realizando pequeños movimientos circulares. Revise toda el área mamaria, desde la clavícula hasta debajo de la mama y desde el esternón hasta la axila. Puede resultarle más fácil hacerlo de pie en la ducha o acostada.[2]
¿Cuándo debe contactar con su cirujano o médico?
Contacte con su cirujano, médico o clínica especializada en salud mamaria si nota algo nuevo, inusual o que no le parezca normal. Si le preocupa algo, no espere a su próxima cita de control rutinario.
Los cambios que conviene consultar incluyen:
- Un bulto nuevo, una zona dura o un engrosamiento en la mama o la axila.
- Un cambio nuevo en el tamaño, la forma o el aspecto de la mama.
- Hoyuelos, retracción, enrojecimiento, hinchazón u otros cambios en la piel.
- Un pezón que se ha invertido recientemente o ha cambiado de aspecto.
- Secreción por el pezón que no sea leche materna, especialmente si contiene sangre.
- Dolor persistente en una zona de la mama o en el pezón.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) aconsejan consultar rápidamente a un profesional sanitario ante cualquier cambio mamario que le preocupe.[3]
Cribado mamario con implantes
Tener implantes mamarios no elimina la necesidad de realizar controles para el cáncer de mama. Siga el plan de cribado recomendado por su médico, en función de su edad, antecedentes personales, antecedentes familiares y las recomendaciones sanitarias locales.
Al reservar una mamografía, informe al centro de diagnóstico por imagen de que tiene implantes mamarios y recuérdeselo al técnico de radiología el día de la cita. Los implantes pueden ocultar parte del tejido mamario en una mamografía estándar, por lo que el equipo puede tomar imágenes adicionales denominadas proyecciones con desplazamiento del implante. Esta técnica desplaza el implante hacia la pared torácica mientras lleva el tejido mamario hacia delante, ayudando al radiólogo a visualizar la mayor cantidad posible de tejido mamario.4
Es importante elegir un centro de diagnóstico por imagen con experiencia en mamografías para mujeres con implantes mamarios. Si experimenta molestias persistentes después de una mamografía, o nota algún cambio nuevo o inusual, contacte con su cirujano.
Fuentes
Centers for Disease Control and Prevention — Symptoms of Breast Cancer
Scheflan et al. (2020). Spear’s Surgery of the Breast, 4. Auflage.

