Mitos sobre el aumento mamario

El aumento de senos sigue siendo el procedimiento cosmético más popular del mundo *, pero a pesar de su popularidad, varios mitos siguen rodeando a esta cirugía tan común.

Recopilamos algunos de los mitos para ayudarla a comprender lo que el aumento mamario puede y no puede hacer por usted.

Mito 1: los implantes mamarios siempre parecen falsos

¡Nada más lejos de la verdad! Con el cirujano adecuado y el implante de seno adecuado para su tipo de cuerpo, su aumento de senos se verá tan natural como quiera que se vea.

Para lograr los resultados que desea, es crucial buscar opciones y analizar las expectativas con su cirujano, hasta que tenga confianza en el proceso y en lo que puede esperar de su aumento de senos.

Cada mujer es única, con su propio concepto personal de belleza. Ya sea que esté buscando un aspecto natural o si desea lograr un aspecto "aumentado", asegúrese de discutir sus opciones y preferencias con su cirujano.

Mito 2: los implantes deben reemplazarse cada 10 años

Aunque no están destinados para un uso permanente, los implantes mamarios no vienen con una fecha de vencimiento.

La guía general es que no se debe reemplazar los implantes a menos que tenga una complicación, o si desea reemplazarlos por razones estéticas (es posible que desee cambiar el tamaño o la forma de su implante mamario).

Para ayudarla a sentirse segura, brindamos a las pacientes nuestro programa de garantía "Implants of Excellence", que ofrece a las pacientes una política de implante de reemplazo de por vida:

- Para todos los tipos de implantes mamarios POLYTECH Health & Aesthetics: implantes de reemplazo gratuitos de por vida en caso de rotura de la cubierta del implante.

- Para implantes mamarios Microthane®: hasta 10 años de implantes de reemplazo sin cirugía postoperatoria en caso de contractura, dislocación o rotación capsular.

Tenga en cuenta que a partir del 1 de marzo de 2019, los términos de Implants of Excellence han cambiado. En la región de Latinoamérica, los términos de Implants of Excellence han cambiado desde el 1 de febrero de 2019. Más detalles >>

Mito 3: La lactancia materna es imposible con los implantes mamarios.

Si usted podía amamantar antes de su procedimiento, lo más probable es que pueda amamantar después. Es crucial que hable abiertamente con su cirujano acerca de su intención de amamantar en el futuro; su cirujano le recomendará el abordaje quirúrgico adecuado para usted.

Mito 4: Las copas de los sujetadores son la forma más precisa de medir el tamaño de los implantes mamarios.

Este también es un mito muy extendido. No todos los sujetadores se ajustan de la misma manera. De hecho, pueden variar extremadamente de una marca a otra. Esa es la razón por la que los fabricantes de implantes mamarios trabajan con CC en lugar de tamaños de copa.

Además, para lograr un cierto tamaño, su cirujano debe determinar qué cantidad de tejido hay antes de la cirugía y luego agregar el tamaño del implante, de modo que su tamaño final no se determinará solo por el tamaño del implante mamario, sino también por el tamaño actual de su pecho. Siempre consulte a su cirujano y asegúrese de tener confianza con el resultado esperado de su cirugía de mamas.

Entendemos que puede parecer más sencillo pensar en el tamaño de las copas que en CC, pero le complacerá trabajar con una medida más precisa una vez que obtenga los resultados.

Mito 5: La silicona no es segura

Este es un gran mito y, de hecho, ¡lo más probable es que ya esté usando silicona todos los días sin saberlo!

La silicona se utiliza en diversos dispositivos médicos, como válvulas cardíacas artificiales, reemplazos de articulaciones o tubos médicos. También verá silicona en los chupetes para bebés, en los biberones, en los utensilios de cocina y en los artículos para el cuidado de la piel, como cremas y maquillaje.

Hablando específicamente sobre los implantes mamarios, los implantes de silicona han estado en uso desde los años sesenta, y la tecnología solo ha mejorado desde entonces. Incluso en el mercado de los EE. UU., La FDA consideró los implantes de silicona como seguros y volvió a aprobar su uso en 2006.